Es cada día mayor el número de personas o familias que se plantean contratar un seguro médico privado en España, siendo un complemento a nuestra sanidad pública, tan restringida en estos últimos años, ya sea por temas políticos, económicos, o incluso provocados por los abusos de los mismos usuarios.
Hace años, una familia de clase media no podía permitirse el pagar un seguro de este tipo, principalmente por la economía, ya que había muchas menos compañías que en la actualidad y por consiguiente las coberturas que ofrecían eran menos amplias. En la actualidad y desde hace unos años para atrás, la competencia entre las aseguradoras es bastante elevada, tanto en primas, coberturas, como en las carencias y sobre todo, por las exclusiones que algunas presentan, ya que hoy día está al alcance de la mayoría de estas familias, siendo incluso de la clase baja las que más lo contratan. Es el uso de las personas con edades comprendidas entre 30 y 50 años las más consumidoras de estos productos, además de los pequeños hasta 5 años.
A modo de opinión, comentar que es de gran utilidad para poder vender un seguro de estas características tener la oportunidad de expresar y dar un buen ejemplo, siendo más factible si es personal, sobre todo a la hora de venderlo y comentar sus coberturas y la forma que utilizo para ello. Siendo usuaria de sanidad privada y madre de dos niños, cuando le comentas a una familia tu propia experiencia y la manera en que puedes recomendar el producto conociendo al 100% las coberturas, ya no como comercial sino como paciente, te sientes más segura y los mismos asegurados se sienten más protegidos con la confianza que uno mismo deposita, sabiendo que tu agente de seguros también tiene el mismo seguro que tú.
Uno de los beneficios principales es el tema de la cantidad de profesionales y centros médicos de los cuales dispone una aseguradora hoy en día, siendo uno de los aspectos más relevantes a la hora de la contratación, eligiendo las coberturas que más se adapten a nuestras necesidades, según el uso que le vayamos a dar. Es por ello que tenemos que tener en cuenta algunas relevancias antes de contratarlo.
Como he comentado anteriormente, no deja de ser un complemento a la Seguridad Social actual y que por ello tengamos que pagar para poder hacer uso. Es difícil de entender que un paciente, sea cual sea su situación, tenga que esperar un plazo elevado tanto una para una cita de médico de cabecera como para una simple analítica. Todo ello conlleva una larga lista que se une a la falta de especialistas en nuestros hospitales y centros médicos. Simplemente con un seguro privado en cuestión de 2-3 días, mientras que en la pública puede llevar hasta 30 de retraso. Es por tanto difícil de dejar atrás en nuestra economía familiar no plantearnos el contratar un seguro de estas características. Muchas familias indican que si nos gastamos 30-40 euros en una simple comida porque no gastárnoslo en protegernos nosotros mismos para cuidarnos.
Como conclusión es cierto que debemos de asesorarnos ante un buen profesional del seguro un producto de estas características y estar protegidos ante una situación de necesidad médica, no dejar que nos vendan por precio sino por coberturas.
Autora: MILA BELLIDO.
